Academia Atlassino · Cómo funcionan los casinos · Lección 4

¿Las cartas, los dados y los cilindros tienen memoria?

Si el último giro, tiro o carta cambia el siguiente, y por qué la respuesta honesta es distinta para un sabot de cartas que para un cilindro.

  • Unos 22 minutos
  • Presentadores ilustrados: Leo y Maya
  • Última verificación: 18 de octubre de 2026

En una ruleta salió colorado ocho veces seguidas. El jugador que tenés al lado duplica su apuesta al negro.

Antes de empezar: ¿qué harías?

Acá no se puntúa nada. Volvemos sobre esto al final.

La respuesta corta

El cilindro y un par de dados no arrastran nada a la ronda siguiente: el colorado sigue siendo 18 de 37 casilleros después de ocho colorados, y el siete sigue siendo 6 de 36 combinaciones después de diez tiros sin que salga. El sabot de cartas es la única excepción en todo el salón, porque una carta que ya se repartió queda fuera del sabot hasta que se baraja. Lo que mueve la proporción de cartas de valor diez que quedan en un sabot es cuáles cartas pasaron al descartero, y nunca cuántas pasaron.

Un cilindro de un solo ceroOcho colorados seguidos

La probabilidad de colorado antes de que empezara la racha
48,6%
La probabilidad de colorado en el próximo giro
48,6%

Los ocho colorados no dejaron nada pendiente.

Dos dadosDiez tiros sin siete

La probabilidad de un siete antes de esos diez tiros
16,7%
La probabilidad de un siete en el próximo tiro
16,7%

Los diez tiros no dejaron nada pendiente.

Un sabot de 8 mazosSalieron veinte cartas, y ninguna es de valor diez

La proporción de cartas de valor diez antes de que salieran esas veinte
30,8%
La proporción de cartas de valor diez entre las cartas que quedan ahora
32,3%

Las veinte cartas en sí sí quedaron fuera: no vuelven al sabot hasta que se baraja.

Leo extiende la palma abierta hacia un descartero transparente, medio lleno de cartas boca abajo, mientras Maya está junto al sabot, en el otro extremo de la misma mesa vacía.
Leo sonriendo, explicando con la mano abierta.

Leoex croupier · reglas y matemática

Repartí cartas durante años, y la pregunta que más escuché fue esta: ¿le toca? Para el cilindro, los dados y la máquina la respuesta es un no rotundo. Para el sabot de cartas no es un no tan simple.

No hace falta saber cómo se juega a la ruleta, al craps o al black jack para seguir todo esto, porque cada respuesta acá es un conteo de lo que tenés delante. Tres mesas seguidas: yo cuento el cilindro en voz alta, los dados los contamos juntos y el sabot lo contás vos.

Tres mesas, paso a paso

Uno: el cilindro

Ocho colorados seguidos. ¿Qué probabilidad hay de colorado en el próximo giro?

El cilindro
37 casilleros: 18 colorados, 18 negros y 1 verde
Las cartas comunitarias
los últimos 8 resultados, del más antiguo al más reciente: colorado, colorado, colorado, colorado, colorado, colorado, colorado, colorado
Este tiro
todavía no se jugó
El tablero sobre el cilindro, con los ocho colorados. El cilindro en sí fue el mismo toda la noche.
Leo señalando un gráfico con la mano abierta.

Leoex croupier · reglas y matemática

Contá lo que tenés delante, no lo que ya pasó. Un cilindro con un solo cero tiene 37 casilleros: 18 colorados, 18 negros y 1 verde. El colorado ocupa 18 casilleros de 37: 48,6%.

Ahora, la única pregunta que vale la pena. ¿Esos ocho colorados cambiaron cuántos casilleros tiene este cilindro, o cuántos de esos casilleros son colorados? Ninguno de los dos números se movió, porque la bola no recuerda dónde cayó y el cilindro no tiene dónde anotar dónde cayó. La probabilidad de colorado en la próxima tirada es la misma 48,6% que era antes de que empezara la serie de colorados.

Dos: los dados, juntos

Pasaron diez tiros sin que saliera un siete. Te toca: ¿cuál es la probabilidad de que el próximo sea un siete?

Leo levantando un dedo, pensando algo con detenimiento.

Leoex croupier · reglas y matemática

Yo hago la primera mitad de la cuenta. Dos dados, seis caras en cada uno, y cada cara de un dado puede caer junto a cada cara del otro: eso da 36 combinaciones en total, y 6 de esas combinaciones suman siete.

Tu mitad de la cuenta: ¿esos diez tiros sin siete quitaron alguna de las 36 combinaciones, o alguna de las 6 que suman siete?

Las seis combinaciones que suman siete: uno y seis, dos y cinco, tres y cuatro, y cada una de esas tres al revés. Cuál de los dos dados muestra cada número es lo que hace seis combinaciones a partir de tres pares de números.

Vos: ninguno de los dos números se movió. Diez tiros no quitaron nada, porque dos dados son dos objetos con una forma y un peso, y una forma y un peso es todo lo que tienen.

Cada combinación en la que pueden caer dos dados, un cuadrado por cada una: 36 cuadrados en total, y los 6 sombreados son los seis pares dibujados más arriba. Diez tiros sin siete no sacan ningún cuadrado de este dibujo, porque los dados se tiran de nuevo cada vez.

Así que un siete es 16,7% en el próximo tiro, exactamente igual que en cada tiro anterior. Y diez tiros seguidos sin siete no es nada raro de presenciar: una serie así de larga aparece sola el 16,2% de las veces, lo bastante seguido como para verla en una mesa de craps en una noche cualquiera.

Tres: el sabot, a tu cargo

Salieron veinte cartas del sabot en una mesa de black jack y ninguna fue una carta de valor diez. ¿Cuál es la probabilidad de que la próxima carta del sabot sea de valor diez?

Mismo método: contá lo que hay en el sabot (la caja de la que reparte el croupier, con varios mazos barajados juntos). En esta mesa el sabot tiene 8 mazos.

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Un diez, una jota, una reina y un rey son las cartas de valor diez, y cada mazo tiene cuatro de cada una. Un sabot de 8 mazos empieza entonces con 128 cartas de valor diez entre 416 cartas: 30,8%, o casi una carta de cada tres.

Veinte cartas fueron al descartero y ninguna era de valor diez, así que las 128 cartas de valor diez siguen en el sabot. Lo que cambió es el grupo en el que están esas 128 cartas de valor diez: ahora son 396 cartas, donde al principio eran 416. 128 de 396 es 32,3%.

El sabot tal como estaba al empezar a repartir: 128 cartas de valor diez entre 416 cartas

30,8%

Después de veinte cartas, ninguna de valor diez: 128 cartas de valor diez entre 396 cartas

32,3%

Leo sonriendo, con el pulgar hacia arriba.

Leoex croupier · reglas y matemática

El cambio que acabás de contar es toda la lección, y mirá lo chico que es: 30,8% al comienzo del sabot contra 32,3% ahora. Chico, pero no nulo; y en el cilindro y en los dados el cambio fue exactamente nulo, no casi nulo. En el sabot tampoco hay suerte. Una carta que ya se repartió está en el descartero, y no puede salir del sabot por segunda vez.

Qué arrastra un cilindro al giro siguiente

Un cilindro, un par de dados y una máquina tragamonedas no tienen dónde llevar la cuenta de lo que ya pasó, y una cuenta es justamente lo que “le toca” necesitaría para significar algo. No hay nada anotado en ninguno de los tres entre una ronda y la siguiente.

Dónde la creencia se vuelve dinero

Equivocarse sobre un cilindro no cuesta nada hasta que la creencia agranda tu apuesta. Una tirada se lleva toda la apuesta o te paga; a lo largo de muchas tiradas, el casino se queda con la ventaja de la casa (la parte de todo el dinero apostado que el casino se queda en promedio, a lo largo de muchas jugadas). La apuesta por esa parte es lo que cuesta en promedio una tirada, así que si duplicás la apuesta duplicás ese costo, sin importar lo que muestre el tablero.

La apuesta que pensabas hacer al sentarte10 unidades al colorado

Una hora de esas tiradas cuesta en promedio unas 9,46 unidades.

La apuesta a la que te lleva la serie25 unidades al negro, porque el negro está “atrasado”

Las 15 unidades adicionales corren con la misma ventaja de la casa que los primeros 10 unidades, y cuestan en promedio 0,41 unidades por giro, cada vez que vuelve ese pensamiento.

El giro que dejás pasarSin apostar nada, y mirás

Dejar pasar un giro cuesta 0 unidades, porque nada multiplicado por cualquier ventaja de la casa es nada. Se puede dejar pasar un giro en todas las mesas de la sala.

El primer monto corresponde a una hora de giros; los otros dos son de un giro cada uno, y las apuestas son ejemplos, no sugerencias. El precio de una hora lo calcula para la apuesta que realmente pondrías.

El sabot y aquello de lo que lleva registro

La única memoria en un salón de casino está dentro de un objeto, y ese objeto es el sabot. Las cartas que ya se repartieron van al descartero que está a su lado, y quedan en ese descartero hasta que el croupier baraja. La memoria de un sabot no es más que las cartas que están en ese descartero, porque esas son exactamente las cartas que ya no pueden salir del sabot.

El sabot no recuerda cuántas cartas salieron. Recuerda cuáles salieron. Tomá el mismo sabot y sacá veinte cartas tres veces por separado, sin cambiar absolutamente nada, salvo cuáles fueron esas veinte cartas:

Cartas de valor diez que quedan en el sabot después de veinte cartas, según cuáles fueron
Las veinte que salieronCartas de valor diez que quedanCartas que quedanProporción de cartas de valor diez
Todavía no salió nada12841630,8%
Ninguna de ellas es una carta de valor diez12839632,3%
La proporción habitual: 6,2 de ellas son cartas de valor diez6,2 menos39630,8%
Todas ellas son cartas de valor diezveinte menos39627,3%

Mirá de nuevo la fila en la que la proporción habitual de cartas de valor diez fue al descartero, porque es la que la gente no espera. Salieron veinte cartas y la proporción de cartas de valor diez está exactamente donde empezó: no casi, exactamente. Veinte cartas comunes se llevan 6,2 cartas de valor diez, que es justo la proporción que tenían en el sabot al comienzo, así que lo que queda está mezclado igual que antes. Lo que mueve la proporción de cartas de valor diez es cuán desparejas fueron las cartas que salieron, y nunca cuántas salieron.

Las cartas de valor diez no son el único valor que se mueve. Todos los valores del sabot se mueven al mismo tiempo, cada uno en una medida propia, y cuánto se mueve un valor depende de cuántas cartas de ese valor había en el sabot al principio.

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Cartas de valor diez16 en cada mazo, 128 en este sabot

La proporción de cartas de valor diez al comienzo
30,8%
Después de veinte cartas, ninguna de ellas de valor diez
32,3%
AAAAAAAA

Ases4 en cada mazo, 32 en este sabot

La proporción de ases al comienzo
7,7%
Después de las mismas veinte cartas, ninguna de ellas un as
8,1%

Los dos recuadros muestran las mismas veinte cartas saliendo del mismo sabot de 8 mazos, y entre las veinte no hubo ni una carta de valor diez ni un as. Las cartas de valor diez son las que más se mueven de las dos porque hay más para mover: 128 cartas de valor diez comparten el sabot que se achica, frente a 32 ases.

Devolver las cartas al mazo

El registro de un sabot es solo las cartas que están en el descartero. El croupier junta esas cartas, las baraja todas de nuevo, carga otra vez el sabot, y el descartero queda vacío: las cartas de valor diez vuelven a 30,8%, exactamente donde estarían si nadie hubiera jugado una mano ahí en toda la noche.

Barajar también es la forma más simple de decir qué hacen un cilindro y un par de dados durante toda la noche. Se comportan como si alguien los juntara y los barajara después de cada ronda, y por eso nada de lo que viste en el último giro o en el último tiro sirve en lo más mínimo para el siguiente.

Máquinas tragamonedas y lo que queda para más adelante

Una máquina tragamonedas parece el único lugar del salón donde “le toca” debería ser cierto, y es lo más alejado de eso. Lo que sale en un giro se define en el momento en que empieza, mediante un generador de números aleatorios, y el giro anterior no es uno de los datos que recibe ese generador.

Doscientos giros sin una ronda adicional tampoco dejan nada atrás. No se agotó ningún símbolo, nada dentro de la máquina lleva la cuenta de lo que todavía no pagó, y los doscientos giros que pasaron no están entre las cosas que deciden el siguiente.

Práctica: ¿hay memoria o no?

Un momento en una mesa, tres respuestas, y después de cada respuesta la cuenta en la que se apoya. El nivel 1 es un cilindro y un par de dados, donde la probabilidad en la próxima ronda es siempre el mismo número que en la anterior. El nivel 2 es un sabot, donde no lo es, y donde los momentos que vale la pena mirar con calma son aquellos en los que la proporción de cartas de valor diez, después de todo, no se mueve. La lección es un solo recorrido: cada casillero de la tira de abajo es uno de sus momentos, y todos están ahí desde el principio. Solo cuenta tu primera respuesta en cada momento, y cuando los casilleros de un nivel están completos, el nivel siguiente empieza solo.

La mesa de práctica necesita JavaScript. Acá tenés un momento de ella, con la respuesta.

Nivel 1 · No se anotó nada

Ruleta · cilindro con un solo cero

El cilindro
37 casilleros: 18 colorados, 18 negros y 1 verde
Las cartas comunitarias
los últimos 8 resultados, del más antiguo al más reciente: colorado, colorado, colorado, colorado, colorado, colorado, colorado, colorado
Este tiro
todavía no se jugó

Ocho colorados seguidos. Pensabas apostar 10 unidades al colorado. El jugador que está al lado dice que el negro está atrasado y pasa a 25 unidades. ¿Qué ponés?

La respuesta: los mismos 10 unidades, a lo que pensaba jugar.

Un cilindro no guarda ningún registro: los mismos 37 casilleros y los mismos 18 colorados en este giro que en el anterior al comienzo de la racha, es decir 48,6%. Lo que una racha puede hacer es que una apuesta mayor parezca razonable, y ahí es donde cuesta dinero: las 15 unidades de más son 0,41 unidades por giro en promedio.

cualquiera de los treinta y siete (37) números en que está dividido el tablero.
Lotería de Córdoba · Reglamento de Ruleta · sección Art. 5 · leído

Nivel 2 · El sabot conserva un poco

Black jack · un sabot de 8 mazos

El sabot al comienzo
8 mazos barajados juntos: 416 cartas, 128 de ellas de valor diez
En el descartero
20 cartas, ninguna de ellas de valor diez
Quedan en el sabot
396 cartas
La próxima carta
todavía no repartida

Veinte cartas fueron al descartero y ninguna era de valor diez. ¿Qué probabilidad hay de que la próxima carta del sabot sea un diez?

La respuesta: aproximadamente 32,3%, un poco más que el 30,8% del que partió.

Un poco más: 128 cartas de valor diez entre 396 que quedan es 32,3%, contra 30,8% al comienzo. Esa es toda la diferencia entre un sabot y un cilindro, y no es un número grande.

Serán utilizados para este Juego como mínimo 8 (ocho) mazos de naipes de tipo "Francés"
Lotería de Córdoba · Reglamento del juego «Black Jack» · sección Cartas a utilizar y valores de las mismas · leído

Cada momento se resuelve de la misma manera: un cilindro y un par de dados contando los casilleros y las treinta y seis combinaciones, un sabot contando las cartas que quedan en él. Las cuentas están en “Cómo se calcula” al final de esta página.

Cómo funciona la tabla de práctica

De dónde salen las respuestas. Cada cifra de cada momento se calcula cuando se arma la página: el cilindro, a partir de sus casilleros; los dados, a partir de las treinta y seis combinaciones; el sabot, contando las cartas que quedan en él. El tamaño del sabot y la composición del cilindro surgen del reglamento publicado detrás de los botones de fuente de esta página, de modo que si un documento cambia, cambian con él los momentos.

Sin dinero en esta mesa. Tres juegos comparten estos momentos y tienen tres ventajas de la casa distintas; un total acumulado para todos sería incorrecto en dos de los tres. Donde una creencia cuesta dinero, el momento lo dice en su propia explicación, con montos calculados para una apuesta de ejemplo, y ese es el único lugar donde aparecen montos.

Una tira, sin rondas. Cada casillero de la tira es un momento de esta lección, y todos están ahí desde el principio. Tu primera respuesta completa el casillero; cuando los casilleros de un nivel están completos, el nivel siguiente empieza solo, sin botón de por medio. Practicar un error convierte una cruz en “corregido en la práctica” y no cambia la cuenta: solo cuentan las primeras respuestas. El progreso queda en este navegador; no se envía nada a ningún lado.

Ponete a prueba

Maya con un dedo levantado y una mirada de quien sabe.

Mayaex inspectora · modales en la mesa, dinero y pausas

Cinco preguntas rápidas. Elegí una respuesta y después comprobala. Sin cronómetro y sin puntos: solo para ver si te quedó.

Una pregunta marcada como “Situación nueva” te pide aplicar la lección a un caso que no mostró.

1Ocho colorados seguidos en un cilindro con un solo cero. La probabilidad de colorado en el próximo giro es…

Mostrar la respuesta

Respuesta: 18 de 37, o 48,6%: lo mismo que en el giro anterior al comienzo de la racha. 18 de 37 es toda la respuesta. Cuánto tiene que durar una racha para ser realmente inusual, y por qué las rachas parecen mucho más raras de lo que son, es algo que Rachas y tendencias calcula para el cilindro que tenés enfrente.

  • Mayor: hoy está saliendo el colorado La misma creencia con el signo cambiado. Un cilindro no puede favorecer un color del que no tiene registro.
  • 18 de 37, o 48,6%: lo mismo que en el giro anterior al comienzo de la racha Los casilleros no se mueven y la bola no recuerda. Ambos números son los mismos en cada giro de este cilindro.
  • Menor: ocho colorados son muchos, y el negro está atrasado El cilindro no lleva cuenta. Y la racha no es tan rara como parece: en 105 giros, lo que se juega en una noche, una racha de ocho o más de un mismo color aparece 27,9% de las veces.
2Salieron veinte cartas de un sabot de 8 mazos y ninguna era de valor diez. La proporción de cartas de valor diez entre las que quedan es…

Mostrar la respuesta

Respuesta: un poco mayor, de 30,8% a 32,3%. La misma cantidad de cartas de valor diez, repartida entre menos cartas: 128 cartas de valor diez entre 396 cartas ahora, cuando eran 128 entre 416 al comienzo del sabot.

  • Menor: salieron cartas del sabot Lo que decide la respuesta es cuáles cartas salieron, y que salgan cartas no decide nada por sí solo. Aquí las 128 cartas de valor diez quedaron todas en el sabot, así que la proporción de cartas de valor diez subió en lugar de bajar.
  • Sin cambios: las cartas tampoco tienen memoria Una carta sola no tiene memoria; un sabot de cartas sí. Una carta que ya se repartió de un sabot no vuelve a entrar hasta que se baraja, y ese único hecho es toda la diferencia entre esta mesa y el cilindro.
  • Un poco mayor: de 30,8% a 32,3% Todavía hay 128 cartas de valor diez, y ahora solo 396 cartas entre las que están.
3La misma mesa, otras veinte cartas, y esta vez 6,2 de las veinte fueron cartas de valor diez, que es la proporción habitual. ¿Qué pasa entonces con la proporción de cartas de valor diez entre las cartas que quedan en el sabot?

Mostrar la respuesta

Respuesta: 30,8%, exactamente la proporción con la que empezó el sabot. Quedate con una sola frase de todo esto: lo que mueve la proporción de cartas de valor diez es cuán despareja fue la tanda de cartas que salió, y nunca cuántas cartas salieron. Veinte cartas comunes dejan 30,8%, que es la proporción con la que empezó el sabot.

  • Más alta, porque salieron veinte cartas más Cuántas cartas salieron no dice nada, por sí solo, sobre la proporción de cartas de valor diez. Veinte cartas movieron la proporción en la pregunta anterior solo por cuáles eran esas veinte cartas.
  • Más baja, porque salieron 6,2 cartas de valor diez Esas 6,2 cartas de valor diez salieron, y con ellas salieron catorce cartas que no eran de valor diez. En la mezcla habitual ambos efectos se compensan exactamente, y eso es lo que significa “la mezcla habitual”.
  • 30,8%: exactamente la proporción con la que empezó el sabot Veinte cartas en la mezcla habitual se llevan consigo la proporción habitual de cartas de valor diez, y sacar una proporción exactamente igual a la que ya había deja intacta la proporción que queda.
4El mismo sabot y las mismas veinte cartas, y esta vez ninguna fue un as. Los ases empiezan en 7,7% del sabot. ¿Dónde están los ases ahora? nueva situación

Mostrar la respuesta

Respuesta: suben, hasta aproximadamente 8,1%. La misma regla, con otra cantidad de cartas por debajo. Un sabot desplaza todos los valores al mismo tiempo, y cuánto se desplaza cada uno depende de cuántas cartas de ese valor había en el sabot al empezar.

  • Suben hasta aproximadamente 32,3%, igual que las cartas de valor diez Esa es la respuesta para las cartas de valor diez. Un mazo tiene 4 ases frente a 16 cartas de valor diez, así que las mismas veinte cartas mueven a los ases y a las cartas de valor diez en cantidades distintas.
  • Suben, hasta aproximadamente 8,1% Los 32 ases siguen en el sabot, entre 396 cartas en lugar de las 416 con las que empezaron.
  • Sin cambios, en 7,7% Los ases se mueven por la misma razón que las cartas de valor diez: lo que queda en un sabot que se achica pasa a ser una proporción mayor de lo que hay en él.
5Una máquina tragamonedas lleva doscientas tiradas sin una ronda extra. La probabilidad de una ronda extra en la próxima tirada es… nueva situación

Mostrar la respuesta

Respuesta: exactamente la misma que en la primera de esas doscientas tiradas. Cada tirada sale de un generador de números aleatorios, y la tirada anterior no es uno de los datos que recibe ese generador. Una máquina tragamonedas tampoco tiene descartero: de la máquina no sale nada, así que ella no deja nada atrás. Por qué la idea de que “ya toca” resulta tan fuerte frente a una máquina es la lección propia del tramo de tragamonedas.

  • Menor, porque la máquina está fría y conviene cambiar Pasar a otra máquina está permitido y no cuesta nada, así que la decisión está bien; el motivo, no. Las doscientas tiradas que ya pasaron no están entre las cosas que deciden la próxima tirada.
  • Mayor, porque a esta altura la ronda extra ya toca Que “ya toque” requeriría que algo dentro de la máquina llevara la cuenta de lo que la máquina debe, y adentro no hay nada que cuente. Es el error del cilindro con otra ropa.
  • Exactamente la misma que en la primera de esas doscientas tiradas Lo que muestra una tirada queda definido en el momento en que esta empieza, por un generador de números aleatorios, y nada dentro de la máquina lleva la cuenta de lo que todavía no pagó.

La pregunta con la que empezamos. Apostar lo que ibas a apostar de todos modos y no apostar nada son dos respuestas sensatas, y lo son por la misma razón: el colorado es 48,6% en esa tirada, diga lo que diga el tablero que está sobre el cilindro, así que apostar lo tuyo y dejar pasar la tirada se defienden por igual. Seguirlo al negro se apoya en algo que un cilindro no puede hacer, y es la única de las tres respuestas que cuesta algo. Pasar de 10 unidades a 25 unidades suma 15 unidades más con la misma ventaja de la casa que los primeros 10 unidades, lo que da 0,41 unidades por tirada en promedio.

Tu cilindro y lecturas complementarias

Maya con una mano en el pecho, hablando con suavidad y seriedad.

Mayaex inspectora · modales en la mesa, dinero y pausas

Algo para llevarte de todo esto, y no es un número. “Ya toca” es una sensación, y la sensación es real aunque el hecho que está detrás no lo sea. Tomala como una señal para parar por esta noche y no como una señal para apostar más.

Continuar jugando para recuperar una noche tiene nombre: perseguir las pérdidas (continuar jugando para recuperar lo que costó la noche, lo cual aumenta el costo en lugar de devolverlo). Si así se fue la noche de hoy, las líneas de orientación de abajo existen para eso, y están abiertas ahora.

Si deja de ser un entretenimiento

Si el juego deja de ser un entretenimiento, hay ayuda disponible. Edad mínima de ingreso: cada provincia fija la suya. Donde encontramos la norma o la autoridad de aplicación que la establece, la citamos en la página; las que encontramos la fijan en 18 años. Más sobre juego responsable.

Mostrar todas las provincias
0800-666-6006Ciudad Autónoma de Buenos Aires · Línea de orientación por juego problemático (LOTBA) · de lunes a viernes, de 9 a 17
0800-444-4000Provincia de Buenos Aires · Programa de Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo (IPLyC)
0800-777-2983Córdoba · Línea 0800-777-AYUDA (Lotería de Córdoba) · 24 horas
0800-268-5640Santa Fe · Línea gratuita de la APRECOD (Santa Fe) · Todos los días, de 8 a 24
0800-888-2202Entre Ríos · Departamento Juego Responsable (IAFAS, PREVENJUEGO)
0261-424-7536Mendoza · Programa de Juego Responsable (IPJyC) · de lunes a viernes, de 8 a 14
0800-888-5836Misiones · Programa de Juego Responsable del IPLyC S.E. (0800-888-LUDO)
0800-888-2008Chaco · Línea de Juego Responsable (Lotería Chaqueña)
0299-403-8900Neuquén · Líneas de contacto, orientación y tratamiento (IJAN, juego responsable) · de lunes a viernes, de 8 a 15
0800-222-1700Río Negro · Línea de Orientación al Jugador Problemático (Lotería de Río Negro)
02901-433515Tierra del Fuego · Departamento Juego Responsable (IPRA, Ushuaia)
0800-555-7678Tucumán · Juego Responsable, Ley 8986 (Caja Popular de Ahorros)
0800-999-1314San Juan · Línea gratuita del Programa Provincial de Juego Responsable (Caja de Acción Social) · de lunes a viernes, de 08 a 12

Si estás pensando en suicidarte, llamá al 135 o al 0800 345 1435 desde todo el país

Lecturas complementarias

Cómo se llega al resultado

El cálculo detrás de cada cifra de esta página

El cilindro. 37 casilleros, 18 de ellos colorados: la probabilidad de colorado en un giro es 18 dividido 37, o sea 48,6%, y la de un número determinado es 2,70%. La ventaja de la casa de 2,70% es la diferencia entre lo que se paga una apuesta acertada y lo que vale la probabilidad, calculada con el mismo código que La ventaja de la casa de cada apuesta. Con qué frecuencia aparece una racha de cierta longitud a lo largo de una noche se cuenta giro por giro, con el mismo código que Rachas y tendencias.

Los dados. Dos dados tienen 36 combinaciones, y 6 de ellas suman siete, así que un siete es 16,7% de los tiros. Diez tiros sin siete es esa probabilidad multiplicada por sí misma diez veces: 16,2%.

El sabot. Un mazo de 52 cartas tiene 16 cartas de valor diez y 4 ases. Un sabot de 8 mazos empieza, entonces, con 128 cartas de valor diez entre 416 cartas. Después de repartir veinte cartas, la proporción de cartas de valor diez entre las que quedan es la cantidad de cartas de valor diez que siguen en el sabot dividida por 396; las filas de la tabla difieren solo en cuántas de las veinte eran cartas de valor diez: ninguna, la proporción habitual de 6,2, o las veinte. Las barras debajo de esa tabla son esas mismas cuatro proporciones dibujadas a escala, sin ningún número impreso. La cantidad de mazos no está escrita en esta página. Se lee del reglamento publicado que está detrás de los botones de fuentes de arriba, y todas las cifras de acá se recalculan a partir de ella; por eso la misma página en otro país mostraría números distintos a estos.

Montos. Los montos están en unidades de apuesta, no en pesos: una unidad puede representar cualquier monto, y la aritmética es la misma a cualquier escala. El costo de subir una apuesta es el monto adicional multiplicado por la ventaja de la casa de ese cilindro; el costo de una hora es la apuesta multiplicada por la ventaja y por la cantidad de tiradas por hora que este curso usa para el juego. Ambos son promedios a largo plazo sobre una apuesta de ejemplo, no un pronóstico para una noche, y el ejemplo es solo un ejemplo y no una apuesta sugerida.

Presentadores. Leo y Maya son personajes ilustrados. Sus historias, un ex croupier y una ex inspectora, están escritas para el curso: ninguno es una persona real y ninguno habla en nombre de un casino. Las reglas y los números de esta página provienen de las fuentes que cita, no de lo que vivieron.

Sin promesas. Nada de esta página es una manera de rendir mejor en alguno de estos juegos. Dos de las tres mesas de acá no tienen nada para leer, y la tercera cambia menos que la amplitud de la pregunta que suele hacerse la gente sobre ella.

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